"El Chisme"


Las comparaciones son odiosas, y más cuando enfrentan a una afición que ahora debería estar más unida que nunca. Presagiaba una buena tarde de toros, en Sevilla y en Madrid, cada una con su idiosincrasia: El toro, el público, la arena, el Sol, el de las bebidas, los alguaciles, el portón de Chiqueros...pero siempre hay alguien dispuesto a poner en marcha el mecanismo de la crispación al comparar plazas y, por ende, aficiones.


"Cuanto más vengo a la Maestranza menos me gusta Las Ventas". Con ese chisme se desató la polémica. El periodista, y ahora tertuliano del canal Toros, Rubén Amón, soltaba este chisme disfrazado de sentencia en la previa de la corrida del Domingo de Resurreción sevillana. Lo califico de chisme porque es quizá la forma más común y elemental de agresión popular disfrazada.


El periodista sancionó, (no sé si a adrede), social y taurinamente a una plaza con todo lo que ello conlleva. No sé qué pretensiones llevaba, pero al realizar tal afirmación se me antoja que quiso arruinar la reputación de una afición con el peligro que eso conlleva. No se puede chismorrear de esa manera porque la víctima está claramente especificada. Si con ello quería esconder una cierta voz democrática para premiar a lo que para él es un público, una afición, ejemplar, lo que consiguió fue justo el efecto contrario.


Cada plaza es un mundo y no por ello una mejor que otra. Sevilla con sus silencios, con sus colores, con el ambiente que se genera, se convierte en un lugar envolvente donde el toreo se apacigua, se palpa y a veces, por qué no decirlo, se consiente en demasía en algunos momentos. Pero no por ello deja de ser un goce acudir a una tarde de toros allí, un goce para los sentidos. Si lo que Amón quiso decir con el chisme que prefiere a la afición de Sevilla, me ha de permitir que en todos los sitios "cuecen habas". Me explico.