OBITUARIO | A la memoria de DON PABLO LOZANO


Decía Manolo Lozano, a colación de la situación del escalafón novilleril, que “ahora los novilleros salen a la plaza sin ambición y creyéndose matadores de toros”. En contraposición, comentaba el sabio Don Manuel que “en cambio los toreros antiguos como su hermano Pablo, quien llegó a ser figura del toreo y aprendió a torear viendo las fotos de la Revista Taurina El Ruedo, salían todos los días a triunfar torearan en un pueblo o Las Ventas de Madrid


La figura del toreo que aprendió a torear viendo las fotos de la revista El Ruedo



LOS INICIOS EN “LA SAGRA”. TRADICIÓN TAURINA FAMILIAR

Quien iba a decir a aquellos dos grandes aficionados y amantes del campo como eran los hermanos Martin Alonso otrora propietarios de las vacadas de Veragua y Sotomayor que uno de sus nietos, se convertiría en torero. Así en aquella época marcada por la rivalidad entre los partidarios de Marcial Lalanda y Domingo Ortega. Creció la afición de un niño, Pablo Lozano, que jugaba a torear bajo la parra de la antigua casa familiar de Alameda de la Sagra.

Aquellos primeros años, uno de los hijos del veterinario, comenzó sus pinitos de becerrista por las capeas y becerradas de la zona de la Sagra y la provincia de Toledo. Haciendo su debut en público en la sagreña localidad de Borox . Llegando a vestir el traje de luces por primera vez en la taurina localidad de Orgaz y debutando con picadores días después en la plaza de toros de Mora de Toledo en la temporada de 1949.

INICIOS PROMETEDORES Y FIGURA DE LA NOVILLERIA