Una joya arquitectónica en la Ciudad Imperial

La Plaza de Toros de Toledo o Coso de Mendigorria como también es conocida, se encuentra en los alrededores de la Ciudad Imperial teniendo una perspectiva única de la ciudad toledana. Dicho coso ha sido testigo de grandes acontecimientos taurómacos y culturales durante toda su historia.

El coso de Mendigorria de estilo neomudéjar se ha mantenido inalterable al paso del tiempo desde su inauguración en 1866 siendo un referente de la cultura y la historia toledana en estos 150 años de historia.

Paseíllo en la plaza de Toledo (Foto: José Luis Cárdenas)


Desde sus inicios destacaron la celebración de festejos taurinos a lo largo de la temporada taurino, puesto que la plaza de toros de Toledo ha sido considerada históricamente como una plaza de temporada. En diferentes épocas la Comunidad de Propietarios se ha preocupado por respetar la idiosincrasia de la plaza y mantener dicho estatus de esta.


Algunos de los empresarios más importantes que regentaron la plaza fueron Domingo González Mateo “Dominguín”, Nicanor Villalta, Diodoro Canorea…Siendo el periodo más destacado y de mayor auge de la plaza, la etapa de gestión taurina por parte de González Vera y posteriormente junto a Felicísimo Tejedor con quien Toledo se convirtió en una de las plazas de referencia para el aficionado taurino por toda la geografía española.


Sería durante esta gloriosa y larga etapa, en la que nuestro coso de Mendigorria llegaría a albergar hasta siete espectáculos taurinos entre los que destacan las Corridas de Domingo de Ramos , las corridas del Corpus y de la Virgen de Agosto , así como distintos festivales , sin olvidar las novilladas que solían celebrarse en el mes de Septiembre.