La ilusión de los chavales


Novillada de Hrdos. Miguel Zaballos. Años 50 en Madrid


Decía el maestro Marcial Lalanda que: “Antiguamente, el novillero, en sus dos últimas temporadas como tal, toreaba toros grandes, para acostumbrarse e ir haciéndose al toro que luego tendría que matar". Hoy, muchos novilleros que toman la alternativa torean muy bien, muy bonito, pero al encontrarse con las dificultades del toro más grande, más hecho, les va mal.(...)


Un día les sale el toro difícil cuajado, y, como no están acostumbrados a resolver esas dificultades, se desconciertan. Es muy importante la etapa de novillero, matando auténticos novillos-toros. No estoy de acuerdo del todo en que, en las novilladas, se reglamente tanto la edad y el peso de los animales. En las novilladas se deben lidiar muchos toros defectuosos. Parece algo inhumano, quizá, lo que digo, pero ese es el camino para aprender de veras la profesión (...)


No conviene precipitar a los chicos, que se prodiguen en plazas importantes ni facilitarles demasiado el camino. Se han de hacer en plazas menores, entre dificultades. Recuerdo haber toreado, en pueblos, novillos muy difíciles, y, al quejarme a mi hermano, que entonces llevaba mis asuntos, me respondió: "Así aprendes". Aunque parezca duro, tenía razón.


Centrándonos en esta tesis, desarrollada por el maestro Marcial, debemos advertir que en la actualidad en el mundo del toro hemos entrado en una dinámica basada en eufemismos baratos y complacencias fáciles de vender al sector y que sólo interesan a unos pocos. Dentro de estos términos quiero hacer alusión a un pleonasmo difícil de comprender, pero fácil de decir, la llamada “ilusión de los chavales”. Ilusión a la que apelan tantos taurinos y que es muy común sobre todo en el complejo mundo de las novilladas.


La denominada ilusión de los chavales se base en la teoría por la cual, los novilleros en todo tipo de plazas y con todo tipo de circunstancias, deben matar novilladas cómodas o “a modo” como las denominan los taurinos. Está idea se basa en que los novilleros a base de torear novilladas más cómodas se van haciendo hasta dar el paso a matadores de toros.


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